martes, 3 de junio de 2014

Tutelaje y monarquía

    Voy a intentar en esta entrada mezclar dos conceptos que puede ser que como el aceite y el agua al final queden, tras una emulsión, cada uno en su lugar, sin solución.
     Por una parte el referendum autorizado por el Consejo de Ministros en Pinoso, celebrado al alimón en los comicios europeos y por otra la abdicación de Juan Carlos I.
     Son  dos comentarios colaterales a ambas noticias los que me inducen. Con respecto a la primera los comentarios publicados por I.R.F. en los medios locales, ninguneando, en connivencia con los populares de Pinoso, la consulta. He de decir que ésta fue castrada por el Consejo de Ministros y perdió su verdadero sentido cuando se solicitó por parte del Pleno del Ayuntamiento, que lo hizo por unanimidad. No nos olvidemos, populares pinoseros, que se votó a favor. El objetivo era preguntar sobre el petróleo que se pretende almacenar en nuestro diapiro salino. Pero el gobierno requiere que se ponga más de una pregunta, de la principal, por si resultara que alguna no se podía (según su superior criterio) realizar. Y de ahí, lo de la velocidad y la famosa de "priorice".
     El C. de M. nos tutela y como persona mayor con respecto a nuestro ayuntamiento, nos dice que sobre el petróleo no se puede opinar porque no es competencia municipal. Argumento que repite para capar el resto de preguntas u opciones que no vieron la luz. Mi apostilla: si cuando vino el explicador de Invexta Recursos a Pinoso a vender las bondades de su estudio nos dijo que o se ponían de acuerdo todas las administraciones. o aquello no llegaría a buen puerto (concretamente el de Cartagena). Al Excmo. Ayuntamiento de Pinoso le tocaba conceder o no la licencia de obras, condición sine qua non aquello no tendría todos los hipotéticos permiso. Entonces: ¿el ayuntamiento en pleno no puede preguntar oficialmente a sus vecinos si se debe o no dar los permisos municipales para este magno proyecto? ¿No es competencia municipal, autorizar o no esta obra?
     Mire, señor Rajoy Brey, no se ande con trabalenguas y dejemos claro que usted y su gobierno ha capado un derecho, motivo central de esta consulta en la que el maestro, como ocurría antaño, ha vetado al alumno con aquello de "eso ni se pregunta".
     Luego viene el análisis del neocón, que por banal ni entro a comentar. Por su parte ninguna frase relativa al atropello del C. de M., (y por ende, de su partido) a la intención de todo el plenario pinosero (incluído su partido). ¿Ves como es una perogrullada? No se puede defender a dios y al diablo al tiempo, entérate.
    Y cierro con otra de Pero Grullo. Oído en Radio Nacional por una comentarista política. El tema, si los españoles debían o no manifestarse por la continuidad o no de la monarquía. Decía la buena señora que muchos de los que lo hicieron hace cuarenta años, al votar la constitución, han muerto y que muchísimos jóvenes, que son el núcleo mayoritario del censo actual no lo hiceron, una obviedad que es manifiesta, por ser menores de edad o no haber nacido cuando se votó aquello.
    Pues la señora utiliza el mismo argumento para negar y aplaudir el que no se haga un nuevo referéndum. Dice que si es justo que los que no votaron esta forma de gobierno tienen derecho a manifestarse, los que si lo hicieron tienen el derecho a que aquello que se votó sirva para la eternidad. Que no vamos a estar como en Quebec, votando cada diez años, si queremos una forma de gobierno u otra, dijo la marisabidilla. Y yo le digo, cada diez años no, señora, pero con cuarenta años ya han pasado dos generaciones y no sería tortuoso tomar otro camino, si así lo quiere la mayoría. Veinte años no es nada, como dice el tango de Gardel, pero cuarenta, son bastantes. Cuarenta años duró la dictadura, cuarenta la monarquía parlamentaria, hasta el momento. ¿No sería tiempo de cambiar a un estado republicano federal? ¡Consúltese!

sábado, 3 de mayo de 2014

Me seduce


        

     Me estoy dejando seducir por este mundo de la danza. De hecho estamos inmersos en un proyecto de comedia musical con bailes de bollywood. Estamos escribiendo el texto de lo que comenzará a ensayarse este verano. Ni hay título, ni falta que hace de momento. Pivotamos sobre el mito de pigmalión en una historia de seducciones en tono de comedia. Cada domingo, parimos media escena y vamos corrigiendo y diseñando el musical. De momento sabemos o queremos que la estructura sean 7 bailes y seis escenas de texto intercaladas: B1-T1-B2-T2-B3-T3-B4-T4-B5-T5-B6-T6-B7. Estamos en la T5 y B6, o sea, en la recta final. Ya hay vestuario para alguno de los bailes y algunos teatros interesados en exhibir el plato que cocinemos. Pero, paso a paso, que esto puede ser de envergadura. ¿Interesante?

domingo, 6 de abril de 2014

Una cosa o altra

     Este fin de semana hay un acto para recordar a los poetas que Pinoso dio décadas atrás. Entre ellos Simón el del Carche, del que me cuentan una anécdota con chicha.
     Simón fue carnicero en la pedanía yeclana durante muchos años. No era una carnicería en toda regla, sino que mataba una cabra a la semana y la vendía en su casa. En el Carche, pedanía de Yecla, con pocos habitantes, había dos carnicerías, una en cada "barrio" por mor de estar separados por la rambla. Tomasa, una parroquiana que en esa ocasión no disponía de mucho dinero fue a comprar algo de carne. Y pidió que en un cuarto de kilo su compra semanal llevara un poco de hígado y si podía ser que le entrara una punta de chaleco. A lo que Simón, con la carne en la balanza y viendo que se pasaba en la pesada, le espetó.
     Tomasa, si te clave la punta, te saque el fetge.

martes, 1 de abril de 2014

A la funerala

     Cuando se vela un cadáver con los más altos honores, la guardia que custodia el feretro porta las armas a la funerala, es decir, la boca del fusil hacia el suelo y la culata a la altura del hombro en señal de duelo. Y así fue en la capilla ardiente del expresidente Suárez.
     Se ha despachado la prensa fiel a la monarquía, emparejando al primer presidente de nuestra democracia y al rey, llamándolos amiguitos del alma, parafraseando a Camps y al Bigotes. Pero Pilar Urbano el mismo día que se celebraba el funeral de estado, sacó a la calle su último libro.
     No suelo copiar en mis entradas largos párrafos, pero en esta ocasión y para que conste en mi blog cuando lo lea dentro de unos años, voy a reproducir párrafos entresacados de "La gran desmemoria" que así se titula el libro de Pilar Urbano:

Las cosas entre Suárez y el Rey comenzaron a torcerse en una reunión el 4 de enero de 1981 en Baqueira.

Seis días más tarde Don Juan Carlos apareció, en moto y sin avisar, en La Moncloa, donde se armó una "gran gresca" porque le pidió a Suárez que trasladase a Alfonso Armada de Lérida a Madrid. "Es la bicha para Suárez: sabe que es el hombre destinado a cortarle la cabeza", asegura.

El 22 de enero de 1981, en La Zarzuela, volvió a repetirse una "esgrima de reproches" en la que el presidente y el Rey se lanzaron duras acusaciones que acabaron cuando Don Juan Carlos le espetó a Suárez una frase demoledora:

"Tú estás aquí porque te ha puesto el pueblo con no sé cuántos millones de votos... Yo estoy aquí porque me ha puesto la Historia, con setecientos y pico años".

Y siguió:

"Uno de los dos sobra en este país. Uno de los dos está de más. Y, como comprenderás, yo no pienso abdicar".

La bronca y los gritos llegaron a tal extremo que el pastor alemán del Rey se tiró contra Suárez y su dueño tuvo que frenarlo. El presidente salió de allí y recordó la anécdota años después señalando que por poco le mordió "los cojones".

El 27 de enero Suárez comunicó al Rey en Zarzuela su dimisión. Ante el jefe de la Casa del Rey, sin el menor gesto de cariño, Don Juan Carlos le espetó: "Sabino, que éste se va".

Y la última tuvo lugar el 24 de febrero, cuando Suárez quiso dar marcha atrás en su dimisión tras el 23-F y acabaron lanzándose reproches mutuos.

"Tú mismo alimentaste el dichoso malestar militar", le acusó el fallecido expresidente, "esta situación la has provocado tú".

"¿Me estás amenazando, so cabrón?", le contestó el Rey, que le acusó de que el golpe iba "a ti, a tu política, a tu falta de política, a tu pésima gestión" y le remató así: "Políticamente estás muerto".


      No necesita más explicación. Añadiré que en el funesto funeral solo apareció un jefe de estado extranjero: el dictador Obiang y que el cardenal Rouco, vomitó en la homilía al retrógado, fascista y predicador barato de púlpitos que lleva dentro. A éste si que le ponía yo los dos ojos a la funerala.

domingo, 2 de marzo de 2014

Ahogados

     No vi el programa de Évole sobre el 23F. Entre semana veo poco la tele, o nada. No soporto la nocturnidad de los programas de interés (como el retirado que presentaba Carolina Sellés), ni los abusos de publicidad, ni que los horarios centrales (prime-time les llaman) los ocupen programas banales para ver quien baila mejor, o se chapuza en una piscina con más "arte".
    El día anterior a la emisión me enteré de que Jordi Évole iba a dar un programa sobre la "falsedad" del 23F. Perdió todo mi interés. Yo viví y presencié el toque de queda a las 21:00 en Alicante de aquel 23F. A esa hora, rebelándome, bajé a la calle y vi como Manolo Alcaraz Ramos, concejal de cultura en el Ayuntamiento de Alicante y conocido mío, en un utilitario de color rojo, parado en el semáforo de casa, llevaba en el maletero archivos comunistas con documentación comprometida y se afanaba en llegar a un paraje de Foncalent donde decía iba a ponerlos a buen recaudo. Escuché por la radio música militar y el bando de Milans del Bosch. Dije que no me iba a creer el programa de la sexta, y no lo vi. Me arrepiento.
    La comidilla del lunes fue sobre el programa y me sorprendió como la gente se pudo tragar la patraña. Pero yo no lo vi, y no puedo juzgar, aunque mi vehemencia me enerva al ver a tanta gente engañada.
    Mi reflexión va para la sexta y para Évole. Se ha saltado una convención, y le critico con dureza. No se puede, amparado en una fidelidad en aumento por el buen hacer de su programa Salvados, rememorar el programa radiofónico de Orson Wells del 30 de octubre de 1938, para demostrar que "no todo lo que dice la tele es verdad". Eso, señor Évole, lo hace usted en un programa especial, un 28 de diciembre, por ejemplo. En ese día, la convención nos permite alterar las sensaciones de realidad y tragamos bromas.
     Pero la convención nos dice que hay que circular por la derecha en las carreteras (excepción anglosajona), que los telediarios dicen noticias verídicas, que el secreto postal es inviolable (como el domicilio) y que hay que respetar el descanso de los vecinos. Y si conducimos por el carril contrario en una autopista, si un telediario entero lo editan con noticias falsas, entramos con alevosía a espiar mails y nos ponemos a tocar el bombo en la calle a las tres de la madrugada, incurrimos en delito.
     Lo que pasa es que no debe haber legislación para sancionar a las televisiones que, amparándose en programas serios (como lo es Salvados), metan gato por liebre. Para mi que en este caso se ha ahogado un poco el buen periodista que es Évole. 

lunes, 3 de febrero de 2014

Privarse de privatizar

1. tr. Despojar a alguien de algo que poseía.
2. tr. Destituir a alguien de un empleo, ministerio, dignidad, etc.
3. tr. Prohibir o vedar.
     Esta es la definición de privar, según el diccionario de la RAE. 
1. tr. Transferir una empresa o actividad pública al sector privado.
     Y ésta la de privatizar.
     Por medio una decisión judicial, una dimisión, muchas manifestaciones, protestas. La sanidad no puede convertirse en negocio. La primera vez que escuché un anuncio publicitanto de un hospital, me puse enfermo. El dinero que va a la publicidad, es una quita a sueldos, material, gestión,... Y no sólo el de publicidad, si estamos para ganar, hay que obtener beneficios, otra mordida más al pastel. Al final quedan atenciones a mogollón de pacientes con menos recursos y personal. Aceleramos el ritmo de los quirófanos, pero pagando a precio de oro a estas empresas de fontanería médica.
     La sanidad y la educación necesitan gestión, evitar derroches, control y sobre todo seny, que los médicos no den bajas laborales sin control a troche y moche, atención programada, dedicación exclusiva de los médicos, prohibiendo el ejercicio alterno de la pública con la consultoría privada. Que se controle la facturación, casi siempre en negro, de visitas, operaciones,... 
    Cuando el copago campa a las anchas por programas electorales, por mentes enfermas de rentabilidad, el sistema sanitario conseguido durante muchas décadas y modelo para otros países, retrocede y se desmorona, y el peligro de colapso es latente, como una cardiopatia isquémica.

jueves, 23 de enero de 2014

La marca España

    Me está cargando oir una y otra vez que esta decisión o esta otra perjudica a la marca España. Pero, ¿qué pretenden hacernos pasar por las tragaderas? ¿qué el resto del mundo es imbécil? ¿que viven en los mundos de Yupi?
    ¿Cómo puede el político español hablar de una marca España? ¿Qué es eso? ¿Vender nuestras virtudes, camuflando nuestros defectos? ¿Opacar la realidad , iluminando con una linterna el rinconcito aseado?
    En deporte somos números uno en muchas disciplinas, en energia renovable también, en sol y precios turísticos bajos, competitivos, en exportar talentos, altruistas, en arte, sobrados, pero... ¿cómo podemos presumir de ésto, teniendo...?
    A un tal Bárcenas, a un Urdangarín y a su familia política, a una sociedad que condena antes a un juez que instruye una causa que clama al cielo, que sentar en el banquillo a los presuntos delincuentes. A un gobierno que machaca a sus contribuyentes con sangrantes leyes económicas, a unas mujeres con la ley Gallardón, a la educación y a la cultura con un impresentable Wert, a la ética con el intento de proteger los demanes chinos presentando una proposición de ley que recorta la jurisdicción universal. Antes todo era culpa del presidente del gobierno, ahora al edulcorado Rajoy todo le parece bien, mientras la opinión pública no se levante en armas.
     La educación y la sanidad son espejismos de realidades anteriores. Hospitales publicitándose en los medios de comunicación. ¿hace falta esto? La sanidad universal no invertía en publicidad. Ahora se cierran plantas en hospitales para derivar pacientes a la privada. Y si los hospitales se dedican a ganar dinero, ¿a quién se lo quitan? Porque nunca he creído que a un perro se le pueda atar con longaniza.
    La marca España, nos está dejando marcados, pero a fuego, y eso, como a los esclavos y a los internados en campos de concentración, no se les borra en la vida.